Cómo sacar adelante ese proyecto personal que tienes en mente

Cómo sacar adelante ese proyecto personal que tienes en mente

Escribir La Fase Cero de Tu Futuro me ha dado la oportunidad de hablar con mucha gente acerca de su futuro.

En esas conversaciones hay un escenario de futuro que suele repetirse: “Quiero lanzarme a un proyecto personal, pero debo hacerlo mientras trabajo, hasta que pueda dedicarme a ello en exclusiva”.

La mayoría de personas no puede permitirse dejar su trabajo para emprender su proyecto personal y al mismo tiempo no pueden centrarse en su proyecto porque el trabajo les absorbe. Es una pescadilla que se muerde la cola que suele terminar en… nada.

La falta de tiempo, de empuje o de perspectiva puede hacer que tu proyecto no salga adelante. Pero no voy a hablarte de eso, voy a hablarte de las 4 claves que son fundamentales para que esos proyectos cuajen.

Son claves que me han ayudado y que, sobre todo, he visto manejar con maestría a aquellos que han conseguido sacar adelante sus proyectos personales.

  1. No reniegues de lo que eres.

Muchas veces queremos emprender un proyecto personal porque estamos hartos de nuestro trabajo, una especie de huida hacia delante. Eso nos hace renegar de lo que somos y olvidar todo lo que hemos conseguido.

En esos casos debes tener en cuenta que tu actividad profesional es algo en lo que eres (valga la redundancia) profesional. Y eso tiene mucho valor.

No tires por el retrete algo en lo que eres bueno y tienes experiencia.

Incluso si tu proyecto personal es muy distinto a tu profesión, trata de aprovechar todo el esfuerzo que ya has realizado y las cualidades que tienes y construye sobre eso.

  1. Multiplica tu capacidad de trabajo.

Las cuentas no van a salirte. Los días tienen 24 horas y no hay tiempo para todo lo que quieres hacer. Eso es así y no va a cambiar.

Cuando decides emprender un proyecto personal tienes que asumir que vas a tener que multiplicar tu capacidad de trabajo por encima de tus posibilidades. Debe ser algo temporal y controlado, pero va a ser así. Y mientras mejor vayan las cosas, más carga de trabajo tendrás.

No imagines una transición limpia y tranquila entre ambos proyectos, va a ser duro y tienes que estar preparado para ello.

  1. Involucra a tu entorno.

Si, además de gestionar tu proyecto personal y profesional a la vez, tienes que hacer como si no pasase nada en tu ámbito personal, te aseguro que no va a funcionar.

Involucrar a tu gente cercana es una buena manera de multiplicarte (punto anterior). Debes hacerles sentir parte de lo que estáis construyendo.

Mucha gente gestiona sus proyectos ante su entorno con el clásico “es un tiempo, entiéndelo, ya verás como al final todo sale bien”.

Eso no funciona. Si tienes responsabilidades personales que van a verse afectadas por tu proyecto, sentaos juntos con papel y bolígrafo y decidid en conjunto como enfocar este cambio.

  1. Gestiona tu visibilidad.

Muchas veces se decide emprender a espaldas de la empresa, por miedo o sencillamente por incompatibilidad. Esto, mal gestionado puede convertirse en una fuente de ansiedad. De hecho, mientras más avance el proyecto, más te costará mantener esa “doble vida”.

En este caso, y siempre que puedas, lo mejor es ser transparente con tu empresa acerca de tus proyectos paralelos. Hay veces que es hasta valorado y podréis encontrar caminos intermedios.

 

Existen tantas situaciones como personas y casi nunca son sencillas, pero estas 4 claves pueden servirte para analizar tu proyecto personal y afinarlo antes de lanzarte al campo de batalla:

  • Si tienes un proyecto en el que eres completamente nuevo, no tienes tiempo o ganas de esforzarte, no cuentas con el apoyo de tu entorno y encima tienes que hacerlo de incógnito, coincidirás conmigo en que va a estar complicado que salga adelante.
  • En cambio, si tienes un proyecto en algo en lo que eres bueno, además estás dispuesto a apretarte las tuercas, has involucrado a tu entorno y además tienes claro como gestionar el tema con tu empresa, las cosas pintan mucho mejor.

Estas dos situaciones parecen extremas pero no son muy habituales, podría ponerte muchos ejemplos de ambos casos, y adivina en cuales de ellos el proyecto salió adelante…



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