Por qué tienes que olvidarte de tus buenos propósitos

Por qué tienes que olvidarte de tus buenos propósitos

No sé tú, pero para mí el año empieza en septiembre. Puede que sea por la melancolía del otoño que viene, o tal vez porque en verano tengo más tiempo para pensar, pero siempre llego a septiembre cargado de intenciones y decisiones.

Y es que cada principio de ciclo es una buena oportunidad para cambiar las cosas. Por eso nos hacemos listas infinitas de “qués” y no nos paramos a reflexionar en sus “por qués”.

Llamamos propósitos a simples tareas, y nos olvidamos de que el PROPÓSITO es otra cosa: que se escribe en mayúscula y bien grande.

Te voy a plantear un ejercicio muy sencillo, conocido como “five why’s”:

 Elige uno de los propósitos de que te hayas hecho esta nueva temporada, por ejemplo:

  • “Quiero estudiar inglés”.
  • “Quiero ir al gimnasio”.
  • “Quiero cambiar de trabajo”.

Ahora, hayas elegido lo que hayas elegido, hazte una pregunta: ¿Por qué?

Por qué quieres ir al gimnasio, por qué quieres estudiar inglés o por qué quieres cambiar de trabajo…

  • “Quiero estudiar inglés porque quiero poder ir a vivir a Estados Unidos”.
  • “Quiero ir al gimnasio porque quiero adelgazar”.
  • “Quiero cambiar de trabajo porque no quiero quedarme estancado”.

Si te das cuenta, la respuesta al primer por qué es mucho más poderosa que la primera tarea que planteaste. Tiene más sustancia.

Ahora vuelve a hacer el mismo ejercicio con la respuesta que has dado: ¿Por qué?

  • ¿Por qué quieres ir a vivir a Estados Unidos?
  • “¿Por qué quieres adelgazar?”
  • ¿Por qué tienes la sensación de que estás estancado?

Mientras más por qués te vayas planteando, más significantes serán tus respuestas, y más información te darán acerca de ti y de lo que quieres.

Empezar con el qué es empezar la casa por el tejado: primero haces algo y luego te preguntas por qué lo has hecho.

Yo te propongo que hagas al revés, que si quieres cambiar, empieces por ti.

Después podrás pensar en qué quieres.

Luego verás hasta dónde estás dispuesto a llegar.

Y por último cómo puedes lograrlo.

Esta es la forma más ordenada y efectiva de enfocar tus decisiones y tu futuro. Y es el orden que sigue el método que planteo en La Fase Cero de Tu Futuro.

Un camino que te lleve desde lo que eres >>> hasta lo que quieres ser.